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Sin misterio y sin metáforas. Las tres fases, las preguntas que hago, lo que sale de cada una y en cuántos días. Si al final decides que no, al menos sabrás por qué.
→ Reserva tu llamada gratuita de 15 minutos¿Qué es una auditoría de IA para un negocio local en Las Palmas de Gran Canaria? Es un diagnóstico estratégico que analiza tus procesos reales, cuantifica en euros dónde pierdes margen hoy y decide qué automatizar, qué dejar manual y qué necesita supervisión — antes de contratar ninguna herramienta. No la hace un técnico que te vende un producto, sino un consultor con más de 10 años de consultoría estratégica que primero mira tu negocio y solo después habla de tecnología. El entregable no es un chatbot: es un caso de inversión con retorno calculado.
Primero se compra la herramienta. Después se busca el problema.
Se contrata el chatbot de moda, se enchufa, y a los tres meses nadie sabe decir si ha servido para algo. Normal: nunca se midió qué proceso estaba sangrando margen. No había con qué comparar.
Mientras tanto el dinero se mueve deprisa. El 35% de las pymes españolas invertirá en IA en 2026, frente al 22% en 2025. Trece puntos en un solo año. Y en Gran Canaria, con 19.432 empresas activas solo en servicios, casi ninguna pide una auditoría antes de firmar.
Invertir el orden cuesta dos semanas.No invertirlo cuesta un trimestre y la factura entera.
No es consultoría abstracta. Terminas con tres documentos accionables, presentados como se presentan a un consejo de administración.
Dónde pierdes tiempo y dinero hoy, cuantificado en euros — no en porcentajes de plantilla genéricos. Tu operativa real, no la que crees tener.
Proceso por proceso: qué automatizar, qué dejar manual, qué supervisar de cerca. Con el porqué financiero de cada casilla.
La inversión necesaria, el retorno esperado y en cuántos meses se recupera. Presentado como a un consejo de administración: una decisión, no una compra impulsiva.
El diagnóstico completo. Es un servicio independiente: vale por sí mismo, sin compromiso de seguir después.
Si decides avanzar, coordino la ejecución técnica con el equipo adecuado para cada caso. Tú no gestionas técnicos; yo respondo del resultado. Director de orquesta, no músico.
Medimos el retorno real y ajustamos. La IA que no se mide, se abandona. Aquí es donde el ahorro se sostiene en el tiempo.
No hay presentación, no hay demo, no hay formulario genérico. Hay unas noventa horas de preguntas condensadas en una sesión de 90 minutos con dirección y, si hace falta, una segunda con quien ejecuta el trabajo real. Las preguntas se agrupan en cuatro bloques:
No pregunto todo. Sigo donde se enciende la conversación — y dejo que el silencio haga parte del trabajo.
Aquí está la diferencia real con cualquier agencia. Una recomendación del tipo «automatiza la recepción» no es un entregable: es una opinión. Lo que sale de esta auditoría tiene esta forma:
«En el proceso de preparación de presupuestos pierdes X € al mes en tiempo del equipo y Y solicitudes al mes que entran fuera de horario y no se recuperan. Aquí está el cálculo, aquí la fuente de cada dato, y aquí lo que se recupera si se actúa — con el coste de mantenerlo ya descontado.»
Las cifras son las de tu empresa, calculadas con tus datos. No hay porcentajes de plantilla.
Esto es lo que un director financiero se toma en serio: margen, coste de mantenimiento y periodo de recuperación. Es el trabajo de la consultoría estratégica, no el de una agencia de tecnología.
Dos ejes. Cuánto mueve el negocio si funciona, y cuánto cuesta si la IA se equivoca. De ahí sale una decisión por proceso — no una lista de deseos.
El objetivo. Máximo retorno, mínimo riesgo de que un error salga caro.
La IA prepara, una persona valida antes de que salga. Aquí están casi todas las victorias reales.
La IA no aporta lo suficiente para justificar el mantenimiento. Se deja como está.
No compensa el riesgo. A veces el proceso sobra directamente.
En la mayoría de las empresas, la casilla más poblada no es «automatizar». Es «híbrido» — la IA prepara, una persona valida. Ahí viven casi todas las victorias reales.
90 minutos. Se mapea la operativa real y se identifican los procesos candidatos. Sin presentación, sin demo.
Las personas que hacen el trabajo saben dónde se atasca. Dirección conoce el organigrama; ellas conocen el proceso.
Cada proceso se traduce a euros: tiempo, volumen, oportunidades perdidas, coste de mantener la solución.
Cada proceso en su casilla, con el porqué financiero. Inversión necesaria, retorno esperado, periodo de recuperación.
El informe se entrega y se explica en persona. Preguntas, objeciones y ajustes en la misma sesión.
Es para pymes de Las Palmas de Gran Canaria y Fuerteventura con entre 10 y 50 personas y procesos ya complejos: inmobiliarias, clínicas privadas, despachos profesionales, turismo estructurado y servicios B2B — negocios donde una decisión equivocada sobre tecnología cuesta miles de euros.
No es para micronegocios que solo necesitan un asistente básico de WhatsApp. Para eso hay soluciones más directas: míralas en los servicios de IA por sector.
La auditoría decide qué tiene sentido para tu negocio. Estos dos recursos te ayudan a verlo antes de la llamada.
Inmobiliarias, clínicas dentales, restaurantes, gimnasios, surf & yoga y profesionales — cada uno con su solución específica en Las Palmas de Gran Canaria.
Ver los 6 agentes →El mismo tipo de cálculo que hace la auditoría, ya aplicado: qué recupera cada sector y en cuánto tiempo.
Ver casos de éxito →Tres entregables concretos: el diagnóstico de procesos ligado a tu cuenta de resultados, la matriz de decisión (qué automatizar y qué no) y el business case con ROI y payback. Documentos accionables, no una presentación teórica.
No. La auditoría es un servicio independiente. Decides tú, con los números delante. Si prefieres implementar con otro equipo o no hacerlo, el diagnóstico sigue siendo tuyo y sigue teniendo valor.
La coordino yo con el equipo técnico adecuado para cada caso. Un solo responsable del resultado: yo. Tú sigues gestionando tu empresa, no a un grupo de técnicos.
Entonces te habrá ahorrado una inversión equivocada, que suele costar más que la propia auditoría. Saber dónde NO usar la IA también es un resultado — y uno que casi nadie te da.
Para pymes con entre 10 y 50 personas y procesos ya complejos: inmobiliarias, clínicas privadas, despachos profesionales, turismo estructurado y servicios B2B. No para micronegocios que solo necesitan un asistente básico.
Empieza por saber, no por comprar
Una llamada de 15 minutos para entender tu negocio y ver si una auditoría tiene sentido en tu caso. Empezamos por tus procesos, no por venderte tecnología. Sin compromiso.
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